La delincuencia PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Frente Social Demócrata   
Martes 19 de Agosto de 2008 11:14

Luis Armando Gutiérrez

Ya decía Juan Jacobo Rouseau, que para vivir en sociedad, es necesario aceptar un contrato social tácito, por medio del cual cedemos parte de nuestros derechos para adquirir algunas seguridades que generan nuevos derechos.

Vivir en sociedad, implica someterse a un sistema de reciprocidades, en donde el respeto a los demás es nuestro propio respeto, en donde mis derechos son también derechos de otros.  Esta conducta de la sociedad es parte fundamental de la cultura, en donde despojar a otro de sus propiedades es una falta que agrede  a toda la sociedad.


Teóricamente, en nuestro orden social, se produce un equilibrio, regulado por las normas jurídicas y tutelado por los aparatos especializados del Estado. Cuando este equilibrio se rompe y se violan las normas establecidas, se produce el delito. Entre mas equilibrada permanece la sociedad, más esporádico es el delito y consecuentemente la delincuencia.


¿Que nos esta pasando? ¿Será acaso que vario nuestra cultura y nuestras concepciones éticas cambiaron de pronto? ¿O será que el desequilibrio social ha llegado a limites inimaginables, en un periodo sumamente corto? Yo personalmente creo que es lo ultimo. Las condiciones de trabajo de los costarricenses han cambiado, la tecnología ha abierto grandes ambiciones, el comercio se ha desenfrenado, los salarios no responden a las demandas de lo esencial y mucho menos a las necesidades creadas por la propaganda inmisericorde. Los trabajos bien o medianamente remunerados son escasos. Nuestra escolaridad permite entender las posibilidades de consumo pero nuestros salarios no alcanzan los niveles requeridos; los créditos están abiertos por medio de las tarjetas como falsos paliativos, pues las posibilidades de enfrentar las responsabilidades cada vez son menores. Los barrios de marginalidad crecen, la desocupación en estos medios es evidente, los sistemas de educación no responden a las necesidades inmediatas de ocupacionalidad, la educación secundaria que es la única accesible a la gran mayoría de menor ingreso, no ofrece soluciones de capacitación para el empleo. Las políticas económicas están orientadas hacia la concentración económica en una minoría privilegiada,  en contra de las condiciones de ingreso de los asalariados.

Ante este panorama desolador, es necesario hacer un alto en el camino y encontrar la forma para atender las necesidades de empleo, de educación para el trabajo, de ingreso, de reparto justo de la riqueza, de la solidaridad, de inclusión social.

Yo pienso que nadie va a querer poner en riesgo su libertad, su estabilidad, su salud, su seguridad física, por asaltar o robar a alguien, si tiene sus necesidades existenciales resueltas. Solamente lo haría quien tenga serios problemas psíquicos. Solamente un psicópata.
Ultima actualización ( Martes 19 de Agosto de 2008 15:48 )